EL ARTE DE VIVIR!!!

En la vida todo es arte, o al menos así lo he sentido siempre. Cada cosa, cada detalle, precisa la mirada de un artista. El simple hecho de movernos requiere de gracia, de una gracia especial. No es igual si caminamos como autómatas, que si nos deslizamos como gacelas. El sencillo acto de sorber un vaso de agua por ejemplo, será muy diferente si lo hacemos sintiendo cómo corre por dentro nuestro, y percibimos la diferencia entre antes de tomarla y después, o contemplamos el cristal de la copa haciéndolo jugar con las luces que nos rodean, todo, absolutamente todo, es arte. En fin, podría seguir Ad Infinitum, pero esta vez sólo quise compartir la idea que tengo. Claro que si profundizamos, vivir es todo un arte!. Aprendí a sanarme y a sanar, eso también es Arte. Existen mil y una vicisitudes y maravillas en la existencia, a través de las cuales debemos aprender a movernos con arte precisamente, tantas, que me asombró encontrar disponible el título.

SEAN TODOS USTEDES MUY BIENVENIDOS!!!

PARA ESTRENAR Y FESTEJAR ESTE AÑO, ESTÁ EN AMAZON, UNO DE MIS ÚLTIMOS LIBROS: "CHISPAS DE LUZ" CONSIDERO QUE RESULTA IDEAL PARA QUIENES VISITAN ESTE BLOG. ¡QUE LO DISFRUTEN Y SAQUEN TODO EL PROVECHO DE ÉL! GRACIAS! QUIEN DESEE COMUNICARSE CONMIGO: luzdecristalazul@gmail.com

ADVERTENCIA

Todos los mensajes aquí expuestos son para el crecimiento espiritual. El discernimiento personal es un requerimiento para leerlos. Si no resuenan con su corazón, deséchelos.

sábado, 15 de octubre de 2011




PETICION MUNDIAL.... Dr Wayne W. Dyer
 
 
A todas las personas que sostienen el deseo y la intención suprema, para que reine permanentemente y de modo definitivo el Amor, la Paz y la Alegría.
 
Con el fin de ayudar a nuestro Planeta y a todos sus habitantes a dar a luz el Nuevo Mundo, pedimos a todos ' los creadores de luz ', quienes sientan como nosotros la necesidad de hacer el compromiso de vibrar y sostener permanentemente ese estado en su máxima intensidad.
 
Esto es urgente para crear el salto cuántico necesario para darnos a luz a nosotros mismos.
 
 
Para hacer este compromiso, sólo hay que decir en voz alta «YO DECRETO AQUÍ Y AHORA, QUE REINE PERMANENTEMENTE EL AMOR, LA PAZ Y LA ALEGRÍA, EN MÍ Y ALREDEDOR DE MÍ, PARA MI MÁS ALTO BENEFICIO Y EL MÁS ALTO BENEFICIO DE TODOS ".
 
 
Luego es necesario sentir emociones como cuando uno está "enamorado". Es bueno mantener esta frecuencia de una manera continua y naturalmente, obrar en consecuencia.
 
Se pide hacer este compromiso por un mínimo de 21 días para así crear y activar los circuitos neuronales y energéticos necesarios.
 
 
Durante estos 21 días, cuanto más veces se repita: " Soy Amor, Paz, Alegría ", sintiendo, al mismo tiempo, las emociones correspondientes, manifestándolo en nosotros mismos y en nuestro alrededor.
 
 
Los resultados serán colosales porque un individuo que vive y vibra en alineamiento con la energía optimista y la voluntad de no juzgar a otros contrapesará la negatividad de 90.000personas que viven en niveles más bajos de energía. Un individuo que vive y vibra en el alineamiento con la energía de amor y respeto hacia todo cuanto existe contrapesará la negatividad de 750.000 personas que viven en niveles más bajos de energía.
Un individuo que vive y vibra en el alineamiento con la energía de iluminación, alegría, y paz infinita, contrapesará la negatividad de 10.000.000 de personas que viven en niveles más bajos de energía
 
Wayne W. Dyer
 
 
TODA LA CREACIÓN AGRADECE POR ADELANTADO TU ENTREGA, QUE TE SERÁ DEVUELTA CENTUPLICADA.
 
 
 
Gracias por compartir esto tan rápidamente como sea posible, y con el máximo número posible de personas.
 
 
Cualquier traducción respetando la esencia del contenido, es bienvenida.
 
 
Muchas Gracias.


UN CLASICO PARA APRENDER A MEDITAR

Puedes descargarlo aquí:

miércoles, 12 de octubre de 2011

HERIDAS EMOCIONALES

Una noción muy breve sobre el abuso emocional, un tema muy
delicado, que da para mucho y que en un espacio abierto solo
puede tratarse de forma sutil.
Lo mas importante es saber, que tiene solución, siempre la tiene.




martes, 11 de octubre de 2011


La Práctica del No Juzgar


Tomado del Libro Las Cuatro Revelaciones del Dr. Alberto Villoldo,
esta práctica forma parte de la primera revelación.

Para practicar el no juzgar, debemos trascender nuestras limitadas creencias, incluso las que tenemos sobre el bien y el mal.

Le damos un sentido al mundo al juzgar las situaciones como «buenas» o «malas» de acuerdo a reglas definidas por nuestra cultura. Estas reglas constituyen nuestro código moral. Pero un Guardián de la Tierra es amoral. Eso no quiere decir que sea inmoral, sino que simplemente no se rige por tradiciones. El Guardián cree que es importante desprenderse de este tipo de juicios y mantener su capacidad de discernimiento.

Cuando practicas el no juzgar, te niegas a seguir automáticamente la opinión de los demás en cualquier situación. Al hacer esto, comienzas a tener un sentido de la ética que trasciende las tradiciones de nuestro tiempo. Esto es importante hoy en día, cuando las imágenes de los medios de comunicación se han convertido en algo más convincente que la realidad, y nuestros valores –libertad, amor, etcétera- son reducidos a eslóganes y palabras vacías.

Cuando te niegas a colaborar con la visión consensual, adquieres una perspectiva diferente. Descubres lo que la libertad significa para ti a nivel personal, y que no es lo que cuentan los políticos en sus bien ensayados discursos. Comprendes que la libertad es mucho más que poder elegir entre varios modelos de coches o entre opciones de un menú.

Nuestros juicios son suposiciones que están basadas en lo que hemos aprendido y en lo que nos han contado. Por ejemplo la mayoría de nosotros cree que el cáncer es una enfermedad mortal, de modo que si el doctor nos dice que la padecemos, nos quedamos aterrorizados. Sin embargo, si practicamos el no juzgar, rechazamos la creencia automática de que esto significa que vamos a tener que luchar por nuestra vida. Podemos estar de acuerdo en seguir el tratamiento que nuestro médico recomienda, pero no aceptamos el hecho de que tenemos unas probabilidades de recuperación del 1 al 99%. No calificamos nuestras posibilidades de supervivencia, sean éstas buenas o malas, ni tampoco les consignamos ningún número, porque eso sería entregar nuestro destino a las estadísticas. En lugar de eso, lidiamos con el problema que tenemos entre manos, no sólo desde el nivel literal de nuestro cuerpo, sino desde el nivel de percepción más elevado que podamos. Nos permitimos aceptar lo desconocido, junto con sus infinitas posibilidades.

Hace algunos años, por ejemplo, a un amigo mío se le diagnosticó cáncer de próstata. Afortunadamente, en esa época el vivía con un curandero, quien le dijo: «No tienes cáncer; tus radiografías sólo muestran algunas manchas que con el tiempo se curarán». Al cabo de un mes, esas manchas pudieron ser sanadas.

Si mi amigo hubiese calificado esas manchas como «cancerosas» y tejido una historia en torno a ellas, se habría convertido en un «paciente de cáncer». Si hubiese aceptado esta historia literal sobre su enfermedad, estaría condenado a convertirse en una estadística –en su caso, a formar parte del 40% de los pacientes que se cura o del 60% que no lo hace. Sus posibilidades se habrían reducido para convertirse en probabilidades, porque, al saber que llevaba las de perder, no habría sido capaz de imaginarse dentro del 40% de los que se curan. Por eso les enseño a mis alumnos a trabajar con sus clientes antes de que éstos reciban los resultados de la biopsia, antes de que las manchas que aparecen en las radiografías reciban un nombre y que la historia del «cáncer mortal» quede grabada en su mente y se convierta en una profecía que se cumple a sí misma.

Recientemente, una mujer llamada Alyce llamó para pedir consulta con Marcela, que forma parte de nuestro personal. Alyce se había hecho una mamografía y se le había encontrado un bulto en un pecho. Marcela le preguntó si quería que comenzara a trabajar con ella antes de la biopsia, para intentar influenciar los resultados, o si prefería esperar hasta después. Alyce eligió la primera opción. A la semana siguiente, recibió una llamada de su médico. Este le dijo que habían cometido un error, ¡habían confundido su mamografía con la de otra persona, y la suya era perfectamente normal! De modo que nuestras historias no sólo influyen en nuestra forma de ver la vida, sino también en el «mundo real» -en este caso, ¡curando una situación que ya había sucedido!


Siempre podemos crear una historia mítica en torno a nuestro viaje, una historia que nos ayude a crecer, a aprender y a curarnos. A fin de cuentas, es posible que no podamos alterar las manchas en una radiografía, pero sí curar nuestra alma y comenzar a educarnos por fin en las lecciones que hemos venido a aprender en este mundo. Nuestra lección puede ser ir más despacio y apreciar a las personas que nos rodean, dejar de aferrarnos a una existencia que hemos vivido como sonámbulos porque creímos que debíamos vivir nuestras vidas de una cierta forma; o, desde la perspectiva del colibrí, estas manchas pueden ser una llamada de advertencia para que hagamos los cambios que hemos estado evitando.

Hemos creado grandes historias en torno al cáncer, el sida y otras enfermedades, pero no en torno a otras dolencias. Si el médico nos dice que tenemos un parásito, por ejemplo, la mayoría de nosotros no se pone a pensar en los millones de personas alrededor del mundo que mueren a causa de infecciones producidas por parásitos ni comienza a angustiarse con la idea de que va a morir. No hemos construido ninguna historia alrededor de esta enfermedad, aunque a menudo resulta ser fatal. Esto es en parte porque existe poco interés comercial o monetario en perpetuar estas historias. El tratamiento de las infecciones producidas por parásitos, aunque afectan a alrededor de dos mil millones de personas en todo el planeta, no es un gran negocio para las grandes compañías farmacéuticas, a diferencia del cáncer, el colesterol y las enfermedades cardíacas. Las historias de miedo ayudan a vender medicamentos.

Cuando no juzgas la enfermedad ni te dejas dominar por el miedo de que vas a morir, es más fácil que puedas percibirla desde un nivel más elevado y escribir una historia mítica. De modo que si tienes un parásito, podrás reconocerlo como la manifestación literal de la ira tóxica de otras personas que tú has interiorizado. Alternativamente, podrías descubrir que te has desviado de tu camino y que estás viviendo una vida que es venenosa para ti.

Cuando practicamos el no juzgar, ya no padecemos enfermedades –tenemos oportunidades para la curación y el crecimiento-. Ya no sufrimos traumas pasados –tenemos acontecimientos que han moldeado nuestra personalidad-. No rechazamos los hechos –nos oponemos a la interpretación negativa de estos hechos y a la historia traumática que nos sentimos tentados a tejer en torno a ellos. Entonces creamos una historia de fuerza y compasión basada en estos hechos.

La revelación 1 se llama el camino del héroe porque los chamanes y curanderos más eficaces reconocen que ellos también han sido profundamente heridos en el pasado, y que a raíz de su curación han desarrollado una fuerte compasión por los que sufren. Con el tiempo, sus heridas se convirtieron en dones que les permitieron sentir más profundamente las cosas y mostrar más compasión por los demás. En otras palabras, ¿quién mejor para ayudar a un alcohólico que alguien que está en recuperación, que reconoce las mentiras que el alcohólico se dice a sí mismo y que conoce el coraje que hace falta para superar esta adicción? ¿Quién mejor para auxiliar a un hosco y colérico adolescente que un adulto cuya adolescencia estuvo marcada por la rebeldía, el resentimiento y la inseguridad, pero que ha conseguido curarse a sí mismo? Cuando alguien ya ha pasado por esas experiencias, es más fácil desprenderse de los juicios y calificaciones, y centrarse en la curación.

Tomado del Libro Las Cuatro Revelaciones del Dr. Alberto Villoldo, esta práctica forma parte de la primera revelación.
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Es esencial esta práctica.

PÁJARO VIOLETA CON ENERGÍA SANADORA

domingo, 9 de octubre de 2011


EL ENOJO - JULIO BEVIONE


EL ENOJO

¿Con quién te has enojado hoy? En esa respuesta, encontrarás las razones por la que has sacrificado la paz para buscar defender tus razones.


El enojo se siente mal porque nos desconecta de La Zona(*). Es necesario que haya en tu cuerpo un aviso cuando te vas del camino para poder elegir volver. Y las emociones te hacen ese favor a través del dolor.

Cuando tratas de defender una razón, esa que has justificado perfectamente con tus experiencias que ya no son válidas, aparece el enojo para que puedas reaccionar a esta manera adictiva de pensar y puedas entonces volver a elegir.

El enojo es nuestra mejor alarma.

En busca de sentirte seguro, querido o valorado, emprendiste una cruzada que lidera el miedo, con la garantía de que nunca llegarías a encontrar lo que realmente buscabas. Es verdad, hallaste satisfacción momentánea, pero nunca fue suficiente.

Si todo lo que buscas es sentirte en paz, debes buscar en dónde la paz radica: en ti. Y para eso, no es necesario hacer un camino tan largo. Éste, comienza con la renuncia a tener razón.

Cuando tus razones son amorosas, no necesitas defenderlas. El enojo llega cuando tratas de justificar aquellas razones que defienden tus miedos, tus inseguridades o tus mentiras.

El dolor, en sus formas de rabia, descontento o insatisfacción, te avisa que has decidido en tu contra.

Esta semana, observa tus emociones y ellas te avisarán cuando por defender una de tus verdades, has obrado en tu contra. Cuando te enojes contigo, con algo o con alguien, de seguro recibirás la alerta. Las emociones son inevitables.

Será el momento de renunciar a una vieja razón, para recibir la fresca sensación que nos da la paz.

Esta semana, cuando te enojes, recibirás la alerta que te invitará a volver a elegir. Y ésto no significa renunciar a tus deseos, evitar organizarte o no establecer metas.

Esta semana, abre un espacio en tu mente para dejarte sorprender por el Universo.

Cuando te niegas a convivir con la incertidumbre, estás construyendo una jaula que termina por encerrarte en el aburrimiento, la ansiedad y la tristeza.

Despierta, entonces, a la posibilidad de sorprenderte, de renunciar a querer saberlo todo y a controlar cada minuto de tu vida... y la de los demás.

Si supieras que cuando dejas de controlar, es el Universo quien se hace cargo de tus proyectos…

Si aceptaras que tus mejores razones son siempre limitadas y la mayoría basadas en tus miedos…

Si entendieras que tu poder no es real, sino que es compartido con una fuente superior… ¿Te permitirías aceptar la incertidumbre como un ingrediente más de tu vida cotidiana?

Las certezas que te hacen sentir seguro están sostenidas por la relatividad del mundo. Esto significa que nunca realmente estuviste seguro. Sólo jugabas un juego tranquilizador.

Esta semana disfruta de un juego que te pondrá otra vez en contacto con La Zona. Desde allí, la seguridad será auténtica, ya que estará en manos de quien jamás falla, porque todo lo puede.

Por Julio Bevione
(*) Nota: Con la expresión "La Zona" el autor se refiere básicamente a "vivir en el Amor"
Gracias, querido Juan.