EL ARTE DE VIVIR!!!

En la vida todo es arte, o al menos así lo he sentido siempre. Cada cosa, cada detalle, precisa la mirada de un artista. El simple hecho de movernos requiere de gracia, de una gracia especial. No es igual si caminamos como autómatas, que si nos deslizamos como gacelas. El sencillo acto de sorber un vaso de agua por ejemplo, será muy diferente si lo hacemos sintiendo cómo corre por dentro nuestro, y percibimos la diferencia entre antes de tomarla y después, o contemplamos el cristal de la copa haciéndolo jugar con las luces que nos rodean, todo, absolutamente todo, es arte. En fin, podría seguir Ad Infinitum, pero esta vez sólo quise compartir la idea que tengo. Claro que si profundizamos, vivir es todo un arte!. Aprendí a sanarme y a sanar, eso también es Arte. Existen mil y una vicisitudes y maravillas en la existencia, a través de las cuales debemos aprender a movernos con arte precisamente, tantas, que me asombró encontrar disponible el título.

SEAN TODOS USTEDES MUY BIENVENIDOS!!!

PARA ESTRENAR Y FESTEJAR ESTE AÑO, ESTÁ EN AMAZON, UNO DE MIS ÚLTIMOS LIBROS: "CHISPAS DE LUZ" CONSIDERO QUE RESULTA IDEAL PARA QUIENES VISITAN ESTE BLOG. ¡QUE LO DISFRUTEN Y SAQUEN TODO EL PROVECHO DE ÉL! GRACIAS! QUIEN DESEE COMUNICARSE CONMIGO: luzdecristalazul@gmail.com

ADVERTENCIA

Todos los mensajes aquí expuestos son para el crecimiento espiritual. El discernimiento personal es un requerimiento para leerlos. Si no resuenan con su corazón, deséchelos.

sábado, 29 de septiembre de 2012

MENSAJE DE LUZ DE KESHAVANANDA: A TRAVÉS DEL PERDÓN VIAJAMOS A LA NUEVA TIERRA ASCENDIDA
asencion del ser humano en la nueva era

“Estimados trabajadores de la luz,
En estos intensos y decisivos momentos por los que está pasando nuestro mundo, donde un nuevo ser humano y una nueva tierra ascendida se están gestando dentro de un gran cambio energético que corresponde a una nueva era cósmica, existe una herramienta para hacer frente a toda la inmensidad de cambios y acontecimientos que van apareciendo en nuestra vidas tanto a nivel individual como colectivo: El Perdón.
Nos estamos enfrentando tanto en lo individual como en lo colectivo al deshacimiento de un viejo mundo basado en el ego, una vieja conciencia basada en la visión limitante del miedo y la separación que ha dominado la mente humana durante milenios. Esta vieja conciencia ha creado un mundo de falsedad, de opresión, de control, de explotación y de guerra basado primordialmente en la conciencia del temor que podemos ver reflejado en todo nuestro mundo. Este mundo es el que aparatosa y aceleradamente se derrumba ahora, haciendo emerger por todos los sitios y cada vez más de una forma más rápida, la oscuridad, todo lo que había permanecido oculto a los ojos de la luz, a los ojos de la conciencia. La Tierra misma comienza a devolvernos de forma cada vez más rápida las consecuencias de lo que en nuestra inconsciencia pensábamos que nunca tendría efectos.
Todo este afloramiento de cambios, sucesos y acontecimiento no es si no una gran limpieza. Lo hemos dicho muchas veces: la oscuridad no es más que el reflejo de una mente dormida. No es algo a lo que se haya que temer, si no la oportunidad de vernos a nosotros mismos para poder elegir de nuevo el amor y la luz.
El mundo no existe como tal. El mundo es una creación cuántica de la mente individual y colectiva, algo que las tradiciones espirituales como el yoga, el budismo, el chamanismo y cualquier otra vía espiritual no religiosa, no se han cansado nunca de repetir y de enseñar (véase el concepto de “maya” de la tradición vedanta). Algo que la ciencia comienza por fin a avalar sin paliativos. Nosotros somos los creadores. Y los “trabajadores de la luz”, los trabajadores de la conciencia, hemos venido en este momento para ayudar a “ensoñar” un nuevo mundo, un nuevo mundo de luz y de amor y conforme este nuevo mundo, esta nueva tierra, se “ensueña” en más y más mentes sanadas del miedo y del dolor, esta nueva tierra, este nuevo mundo, se materializa, se precipita en la materia como un reflejo de esa nueva conciencia.
Así que es muy importante que ante el torbellino de acontecimientos que están ocurriendo y que aparecerán de forma inmediata en los meses venideros tanto en lo individual como en lo colectivo, sepamos posicionarnos con discernimiento para poder preservar nuestra paz y nuestro equilibrio y poder así seguir con nuestra maravillosa tarea de ensoñar ese nuevo mundo. Un nuevo mundo que empieza en nosotros mismos, una nueva dimensión, una nueva vibración, una nueva frecuencia que tenemos que comenzar creando cada uno de nosotros en nuestros espacios individuales, en nuestra vida particular. El viejo mundo comenzará sencillamente a desaparecer en la medida en que cada uno de nosotros sintonizamos el dial de nuestra percepción a la frecuencia de la luz de la nueva tierra. Es simplemente, como cuando uno sintoniza una emisora del dial de la radio, una cuestión de frecuencia. En que frecuencia estás, aparece uno u otro mundo. ¿Qué mundo elijes sintonizar? y allí tendrás toda tu experiencia de vida en la materia.
El mundo con su devenir de aparentes sucesos y cosas tiene a hacernos olvidar de todo esto introduciéndonos en la ilusión de la lucha, el dolor y el sufrimiento. Aquí volvemos a creer que el mundo es real y separado de nosotros y entramos en la lucha de la mente por los opuestos: lo que quiero y lo que no quiero. El miedo ahí es inevitable y la paz y el poder se esfuman en nosotros al habernos salido del espacio de la energía de la entrega del corazón.
“Perdona, y verás esto de otra forma”, dice Un Curso de Milagros.
Y continúa: “Es cierto que no parece que todo pesar no sea más que una falta de perdón. No obstante, eso es lo que en cada caso se encuentra tras la forma”… “¿Cómo puedes saber cuándo estás viendo equivocadamente o cuándo no está alguien percibiendo la Lección que debería aprender? ¿Parece ser real el dolor en dicha percepción? Si lo parece, ten por seguro que no se ha aprendido la Lección, y que en la mente que ve el dolor a través de los ojos que ella misma dirige permanece oculta una falta de perdón”.
Y algo fundamental para posicionarnos ante los acontecimientos de mundo (terremotos, tsunamis, derrames de petróleo, pandemias, crisis económicas, guerras y atentados provocados, clubs Bilderberg, iluminatis, gobierno en la oscuridad,…):
“A todo lo que habla de terror, responde de esta manera:
Perdonaré, y esto desaparecerá.
Repite estas mismas palabras ante toda aprensión, preocupación o sufrimiento. Y entonces estarás en posesión de la llave que abre las puertas del Cielo y que hace que el Amor de Dios el Padre llegue por fin hasta la tierra para elevarla hasta el Cielo”.
Esa es la visión crística, la visión del amor y del corazón. El perdón nos saca del conflicto, nos saca del ego y nos restaura nuestro poder de cocreadores del mundo desde la conciencia del corazón que es la entrega a nuestro verdadero poder crístico desde el “ahora”, desde el momento presente que está más allá de las proyecciones en el tiempo de la mente.
HO’ OPONOPONO a todo lo que aparenta aparecer ante nosotros. Esa es la verdadera sanación de nosotros mismos y del mundo.
Esperamos que estas palabras os ayuden en estos tiempos maravillosos y desafiantes para la conciencia, donde un nuevo mundo, un nuevo paradigma emerge con fuerza cada vez en más conciencias humanas.”
Namaste.
Keshavananda (Jesús Gómez)
www.ascensionnuevatierra.es
No a la Televicion
La “caja tonta” ha sido puesta ahí para “hipnotizar” tu cerebro a la frecuencia de 60Hz. No tienes por que mirar la “caja tonta” de Matrix. Tú no tienes porqué estar ya ahí. Cada vez más trabajadores de la luz tienen la caja tonta en su casa cubierta con una tela de color luz violeta o púrpura. Otros ya hace unos años que no la tenemos (tenemos otros altares). ¡Qué felicidad, comer sin telediarios! (Los que todavía comen).
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jueves, 27 de septiembre de 2012

Inelia Benz habla sobre el 21 Dic 2012


"El ser humano y su transformación"




El doctor Hans Jenny (1904-1972), médico y científico suizo, estudió las relaciones entre materia y energía y, respaldado por una metodología muy bien documentada, que puede ser reproducida en los laboratorios, construyó el fundamento de una nueva ciencia, a la que llamó “Cimática” (Cymatics).
Catorce años de experimentación le llevaron a comprobar que el mayor o menor grado de complejidad molecular y evolutiva de un ser, depende de las frecuencias de energía que reciba su cuerpo.

El doctor Jenny tomó elementos variados, entre otros: arena, esporas, y limadura de hierro, los colocó sobre platos de metal y por medio de un oscilador, controlado por un generador de frecuencias, logró graduar la vibración que descargaba sobre estas substancias. Descubrió que si elevaba la frecuencia del impacto, obtenía como resultado un cambio en los patrones moleculares que, como respuesta, adoptaban un orden más complejo.

Una dimensión es la amplitud determinada de frecuencias vibratorias, que producen en la materia un diseño particular de patrones biológicos. Cambia la frecuencia, y el cuerpo muta en forma correspondiente. ¿Es eso lo que está ocurriendo entonces con la vida en la Tierra, considerando que estamos siendo bombardeados por energías de altísima frecuencia, procedentes del sol central galáctico?

Observemos algunos efectos inmediatos. ¿Has notado como el tiempo se acelera cada día más? Ciertamente, parece transcurrir más rápido, porque nuestras células han acelerado su pulso para adaptarse al incremento del pulso de la Tierra (frecuencia Schumann). Y de la velocidad de ése pulso depende nuestra percepción del tiempo.
El tiempo se ha estado acelerando y continuará haciéndolo, en la medida en que nos aproximemos al momento crítico del cambio dimensional. La llamada resonancia Schumann o pulso de la Tierra, antes era una constante de 7.8 hertzios, ahora ha subido a 12, y tendrá todavía que elevarse a 13 hertzios. Cuando alcance ése punto, llegará umbral donde nos estabilizaremos en una octava superior de frecuencia y se iniciará para nosotros otra etapa de la creación, en una realidad diferente. Créelo o no, ahora vives la transición, entre el tiempo lineal que bien conoces, y el infinito del eterno “ahora”. Tómalo con calma, y simplemente deja para mañana lo que no logres hacer hoy.

¿Qué nos ocurre físicamente, cuando se elevan las frecuencias de luz que recibimos? Igual que en los experimentos de Jenny, un ser vivo recibe ésta energía como nueva información, que molecularmente se codifica en el ADN y lo transforma. El primer paso del cambio es hacia el caos, porque el modelo anterior debe disolverse, antes de que se pueda manifestar lo nuevo. En el siguiente paso, los patrones se reorganizan en un orden más complejo, produciendo organismos más perfectos.
Si tú eres de aquellos preocupados, porque tu energía opera con muchos altibajos, a veces precipitándote en un estado de intensa fatiga y además oscilas emocionalmente entre la depresión y la euforia. ¡No, no eres un psicópata bipolar! Simplemente todo tu cuerpo está tratando de afinarse a las nuevas frecuencias de luz. Igual que cuando vas a captar una emisora de radio, tienes que mover hacia adelante y hacia atrás la sintonía hasta captar el punto exacto, así ahora oscilas de un estado a otro hasta lograr un equilibrio. Y mismo proceso, físico y emocional, vuelve y juega cada vez que la frecuencia del planeta se eleva un grado más.

Muchas personas, jóvenes y viejas están presentando fallas de memoria. Esto se debe a la caída acelerada del campo magnético de la Tierra, que produce ése efecto, porque el magnetismo es como el adherente que atrapa los recuerdos. Para poder asimilar lo nuevo, el disco duro de nuestro computador interno necesita ser apagado y luego encendido nuevamente. El nacimiento del hombre nuevo, se dará en el momento en que el campo magnético de la Tierra alcance el punto 0. Sólo en ésa circunstancia, se hace posible completar la re-configuración de todos nuestros patrones genéticos, y hacerlos aptos para la vida en una dimensión más elevada.
La remodelación del ADN, produce oleadas de fatiga y dolor. Hay un período agudo, cuando las frecuencias más altas impactan nuestro cuerpo, seguido de un tiempo más suave de asimilación. Durante el ciclo agudo hay necesidad de dormir y descansar más. Hay que advertir que todos éstos síntomas son provisionales, durarán mientras la Tierra completa su trabajo de parto, y con ella pasaremos por un nuevo nacimiento a Quinta Dimensión.

Si por ahora no puedes concentrarte en nada, comprende que tu cuerpo se está adaptando a los cambios de la Tierra, y tu cerebro y tu sistema nervioso están en reconstrucción. Es posible que los dolores del cuerpo se hayan intensificado especialmente del lado derecho, y sientas una punzada permanente en la base del cráneo, y en las caderas. Tal vez, sin causas médicas exista molestia en las rodillas, las piernas y las articulaciones, y un calor interno recorra tu cuerpo, produciendo vibración y una sensación quemante. Si tu corazón a veces acelera sus latidos sin razón...¡Felicitaciones!, éso significa que ya estás activando tu cuerpo de Luz.

La mejor forma de comprender éste proceso, es tomando en consideración que, a nivel molecular, el cuerpo físico puede ser visto desde dos aspectos diferentes:

1) Como un sistema compuesto por partículas de materia..o

2) Como un conjunto de ondas de energía en permanente movimiento.

Dentro del primer modelo de pensamiento, en el que nos consideramos materia sólida, cualquier mutación es casi imposible. Pero como ondas de energía respondemos de inmediato a la interacción con frecuencias más elevadas, y nos adaptamos a ellas haciendo cambios en nuestros patrones biológicos.

El proceso es simple. Las frecuencias elevadas, que están llegando a la Tierra, activan y aceleran la vibración de nuestras células y ellas reaccionan irradiando calor hacia los espacios vacíos que las rodean. Esta implosión despierta algunos códigos dormidos del ADN, y expande la información nueva hacia los núcleos de otras células, las que también se activan. Así nuestro cuerpo es el escenario de una re-configuración en cadena, que resultará en una expansión de la conciencia, que es correspondiente con una forma material más sutil y más perfecta.

Comprende entonces, que si experimentas los síntomas del despertar, tú no estás enfermo, sólo estás mutando. Tu cuerpo tiene que adaptarse para poder funcionar en frecuencias más elevadas de energía, sin “fundirse”. Los dolores y las molestias son pasajeros y carecen de importancia. Parece dura la transición, pero a largo plazo saldrás muy favorecido. Piensa que te ha correspondido el honor de participar en la creación de un “Nuevo Cielo y una Nueva Tierra”...
¿No es eso grandioso?...

Noticias de la Ascensión por: Hortensia Galvis
* Libros de consulta “Cymatics, a study of wave phenomena” por Hans Jenny volúmenes I y II.
Publicado por: uhtred
septiembre 14, 2010
http://maestrosascendidosendataha.blogspot.com/2010

lunes, 24 de septiembre de 2012

domingo, 16 de septiembre de 2012



Por Leo Alcalá

1. Conéctate con tu propósito.

Me acabo de levantar de la cama. Anoche decidí que me iba a despertar temprano para aprovechar la primera hora de la mañana de este sábado, antes del despertar de mi hija, para escribir. Casi que las sábanas ganan y no lo logro. Pero afortunadamente, recordé en el último momento, antes de volver a cerrar los ojos y acurrucarme de lado, hacerme una pregunta:¿Para qué voy a levantarme a escribir? En mi mente comenzaron a surgir respuestas conectadas a mi propósito, a mi deseo de lograr un objetivo, a los motivos que me impulsaban a ponerme de pie para avanzar en la culminación de mi libro ‘El PODER para LOGRAR lo que quieras’. Inmediatamente mi energía se elevó. Fue esa pregunta, la del propósito de la acción a ejecutar, lo que me permitió encender mi energía. Si tu propósito, el para qué haces lo que haces, está conectado con tu pasión, tienes una poderosa fórmula de energía dentro de ti. Cuando haces aquello que te apasiona y entusiasma, tu energía fluye naturalmente y se retroalimenta con tus acciones. Mientras más te acerques a tu pasión, más energía experimentarás.
¿Qué te apasiona? ¿Qué te mueve? ¿Para qué elevar tu energía?

2. Enfócate en el resultado que deseas lograr.
No saber hacia adonde vamos nos desgasta. La acción sin propósito y dirección es pérdida de energía. Todo comienza con tener clara la visión del resultado que deseas lograr. Las personas de éxito tienen un hábito en común: orientan su actuar en función de resultados. Siempre tienen una respuesta clara en relación a qué quieren lograr. Esta visión les proporciona el enfoque necesario para concentrar su tiempo y acciones en el logro de sus metas. Cuando te orientas hacia tus metas y sientes que tu día a día te acerca a ellas, tu energía crece. Te sientes en control de tu vida y tu auto-estima se fortalece.

¿Qué quieres lograr? ¿Cuáles son tus metas? ¿Cuál es tu visión?

3. Encuentra tus “yo puedo”.
Siempre puedes. Es posible que no puedas hacer o lograr lo que quieres en el momento que lo estás deseando. Pero siempre puedes hacer algo.
Hace dos días estaba dictando un taller sobre “Balance de Vida y Trabajo” para ejecutivos y personal de Microsoft en Lima, Perú. Uno de ellos se me acercó para hacerme una pregunta:

-”Mucho de lo que has dicho suena muy bien y sería ideal. Pero, qué pasa cuando uno no puede hacer cambios en su vida. Cuándo uno ya está casado, con hijos y una hipoteca, incapaz de tomar riesgos por el compromiso hacia los tuyos, ¿qué haces?”

Le respondí: “Yo te entiendo. También me encuentro en este momento en una etapa en mi vida en la cual no tengo la capacidad de riesgo que tenía antes. Sin embargo, recuerda: lo más importante no es en dónde te encuentras, sino cuál es tu dirección.

Si bien puede que no tengamos la capacidad de cambiar rápidamente en dónde nos encontramos, siempre podemos modificar nuestra dirección. Es sencillo: nuestra dirección es determinada, en primera instancia, por nuestros pensamientos. Lo que pensamos precede a nuestras acciones y éstas a nuestros resultados. Cambia tus pensamientos y poco a poco comenzarás a obtener nuevos resultados. Y esto, mi querido amigo, es algo que siempre podemos hacer: elegir nuevos pensamientos. Con este solo y simple hecho, tienes el poder para iniciar el cambio que quieres ver en tu vida.”

Si no puedes hacer grandes cambios en este momento, ¿qué
pequeñas transformaciones sí están en tu poder? Modificaciones que te permitan ir variando el rumbo para apuntar hacia el destino deseado.
Dirigir tu vida hacia la visión que en el fondo deseas puede requerir gran energía. Pero al igual que mover todo un buque de cientos de toneladas, todo comienza por un pequeño cambio. No te concentres en tus “yo no puedo”. Todos los tenemos. Sin embargo, es en nuestros “yo puedo”, por pequeños que sean, en donde está nuestro poder de redirigir nuestra vida.”

Recuerda: tu enfoque determina tu nivel de energía.



¿En qué te enfocas usualmente? ¿En lo que no puedes o en lo que sí puedes? Conéctate con tus “yo puedo” y estarás alimentando tu energía.

4. Encuentra la fe en ti mismo.
Ayer culminó un taller de dos días organizado por uno de mis clientes de la industria petrolera, en el cual yo participé como consultor para su diseño y como co-facilitador del proceso. Para este taller, uno de los recursos que se empleó de manera didáctica fue la película Carrozas de Fuego. Se escogieron diversos fragmentos en los cuales se reflejaban varios de los conceptos a trabajar en el evento. En una de las escenas seleccionadas, Eric Liddell habla ante una multitud congregada bajo la lluvia. Liddlell, quien era un pastor religioso, habla sobre la similitud entre la fe y una carrera.

“¿De dónde nos viene la fuerza para llegar hasta el final de la carrera cuando ya creemos que no podemos? Viene de adentro.”

La fe es quizá, junto a la pasión, una de las fuerzas más poderosas a las que el ser humano puede conectarse. Es un recurso interior que te permite ir más allá. Es al conectarte con la fe cuando puedes construir lo que hoy es desconocido. La fe es la gasolina suprema. Conéctate con ella, decide creer en algo más allá de lo visible y sentirás una energía que te acompañará hasta el logro de tu visión.

5. Muévete de manera diferente ..
¿Qué es primero: el huevo o la gallina? Lo mismo podemos preguntarnos sobre la energía y el movimiento. Obviamente necesitamos de energía para producir movimiento. A la vez, el movimiento por sí mismo es un generador de energía. ¿No te quedas a veces esperando a que surja tu sensación de vitalidad para ponerte en acción? En la práctica, muy factiblemente, lo que necesitas es ponerte en movimiento, en acción física, para movilizar tu energía y hacerla subir. Tu nivel de energía está directamente relacionado a la manera como te mueves. ¿Te falta energía? Significa que te falta movimiento. No esperes a tenerla para ponerte en acción. Just do it! Como dice el famoso slogan de Nike.

¿Quieres transformar tu energía? Haz en este instante ese movimiento y grita “¡¡¡Sí!!!”. Explora tu cuerpo. Juega con tu capacidad de moverte para aumentar tu energía. No esperes a tenerla. A veces está simplemente “estancada” y esperando porque actives tu fisiología para poder fluir y expandirse.

6. Cambia tu expresión facial.
A finales de la década de 1980 se realizó un experimento muy interesante con pacientes maníaco depresivos. Fue muy sencillo: en las paredes de las salas comunes de la clínica en donde se encontraban recluidos los pacientes, colocaron numerosos espejos. A estas personas les fue dada una simple instrucción: “cada vez que te encuentres frente a tu reflejo, sonríe. No importa si te sientes como para hacerlo. Lo único que tienes que hacer es flexionar los músculos de tu rostro tal y como cuando uno se sonríe”.

Los resultados fueron sorprendentes. Al cabo de unas semanas, varios de los pacientes ya habían expresado cambios visibles en su estado de ánimo. La depresión parecía disolverse a medida que estas personas incorporaban el hábito de sonreír varias veces al día.

¿Qué sucedía? ¿Cómo era esto posible? Los músculos de tu rostro funcionan como torniquetes, facilitando o disminuyendo el paso de la sangre hacia la zona frontal de tu cerebro. Si tus tensiones, frustraciones o amarguras se ven reflejadas en la rigidez de tu rostro, el flujo sanguíneo y el nivel de oxígeno que le llega a tu cerebro se ve reducido. Al sonreír, los 32 músculos de tu cara bombean un mayor nivel de oxígeno a los lóbulos centrales. Esto estimula la secreción de endorfinas, hormonas neuronales que inducen estados de placer los cuales comienzan a contrarrestar patrones de depresión, tristeza, apatía, rabia.

Imagínate: ¡¡Prozac gratis!! Y con un maravilloso efecto secundario: otros te devolverán sus sonrisas al verte. Así que la prescripción es simple: ríete más a menudo. Incluso, puedes probar hacer morisquetas para intensificar tus dosis de endorfinas.

7. Respira diferente.
Una de las primeras respuestas fisiológicas que cambia cuando tu emocionalidad se transforma es la respiración. Por ejemplo, cuando comienzas a estresarte tu respirar se tensa y se hace cada vez menos profundo. Cuando te excitas… bueno, ya sabes. Cuando necesites inyectarte energía instantánea, emplea el principio de cambiar el cuerpo para influir sobre tu emocionalidad al respirar diferente de manera deliberada.

¿Cómo respiras cuando estás lleno de energía y vitalidad? ¿Cómo respiras cuando estás en tus mejores momentos? Si inhalas y exhalas como cuando te encuentras en esos estados, comenzarás a sentir esa energía. Recuerda que tu energía proviene de tus células; particularmente de esas minúsculas fábricas de energía celular llamadas mitocondrias. En ellas y junto a la inyección de oxígeno suministrada por tu respiración, la glucosa es transformada en energía. Más oxígeno en tu organismo a través de una profunda respiración se traduce en una mayor generación de energía. Tu cerebro también se alimenta de oxígeno y al llenarlo de él, tu capacidad de estar alerta y despierto, aumenta. Oxigena tu cuerpo -respirando profundamente, ejercitándote o haciendo el amor- y llénate de vitalidad. No en vano para muchas filosofías y sistemas de vida oriental, la respiración es tu conexión con la energía del universo.

8. Medita.
Hablando de prácticas orientales, la meditación es una excelente manera de cuidar y potenciar tu energía. Cuando aprendí a meditar, comencé a verificar algo que ya mi instructor de meditación me había advertido: necesitaba menos horas de sueño. La meditación nos recarga y en muchos casos, nos ayuda a liberarnos de aquello que está bloqueando nuestra energía. Existen muchos tipos de meditación. Una manera de hacerlo es concentrándote en tu respiración como “ancla” para tu mente. Simplemente cierras tus ojos y colocas tu atención en el proceso y las sensaciones de tu respirar. Sin buscar cambiar nada, sino más bien siendo testigo de tu proceso, por unos minutos te concentras suavemente en tu respirar. Pruébalo. Cierra tus ojos y simplemente respira por unos 3 a 5 minutos. Vamos, regálate estos minutos. Obséquiate este mini-descanso… y comienza a agarrarle el gustito a la meditación.

9. Hazte preguntas que te potencien.
¿Qué hay de malo en tu vida? ¡¡Para!! No lo hagas, no lo pienses. ¡Rápido! Pon una sonrisa, saca la lengua.

¿Qué cosas te inspiran? ¿Qué hace vibrar tu alma y enciende tu pasión? ¿Qué aspectos sí se encuentra bajo tu control? ¿Qué sí puedes hacer hoy -por pequeña que sea tu acción- para mejorar tu vida? ¿Cómo vas a aumentar tu capacidad para avanzar hacia tus metas? ¿A quién amas? ¿Quién te ama?

Te apuesto a que experimentaste un cambio de energía entre el momento cuando leíste la primera pregunta (de apenas fracciones de segundo, espero) y las siguientes. Recuerda, es muy simple: tu preguntas frecuentes determinan tu enfoque; aquello con lo que te conectas, impacta tu energía. Diseña tus propias preguntas potenciadoras. Emplea conscientemente el poder que ellas tienen para dirigir tu mente hacia los pensamientos que te nutren y elevan tu vibración.

10. Conéctate con emociones inspiradoras.
Algunas películas nos conmueven. Es cuando se ven expresados magistralmente por la magia de la actuación, la escenografía y la musicalización, momentos que disparan emociones intensas. Yo lloro al ver algunas de esas escenas. Aunque no tanto como Carol, mi esposa: cuando yo tengo los ojos aguados, ya ella está llorando a moco tendido. Hay películas, libros, biografías e historias que nos muestran el poder de la fe, la determinación, el amor, la esperanza; nos inspiran a través de la muestra de otros seres humanos que han soñado, vencido y surgido. Recuerda esas escenas que te emocionaron y utilízalas como inspiración para lo que tienes que hacer, superar y lograr.

Pasión, amor, convicción, triunfo, coraje, fe, determinación, compasión, alegría, entusiasmo… cuando nos dejamos tocar por estas emociones no nos queda otra que sentirnos inspirados por la grandeza humana. Esa misma que reside en ti.

11. Ingiere alimentos que te den energía en vez de restarte.
Tengo que confesarte algo. Hace un par de horas almorcé un gran plato de pasta y todavía me siento pesado. De hecho, mi cuerpo me pidió dormir una siesta después de semejante comilona. Realmente, fue un contra-ejemplo de lo que quiero compartir contigo. La digestión es la segunda de las funciones biológicas que más energía consume. ¿La primera?¡Sexo!



Cuando ingieres alimentos y se dispara el proceso digestivo, tu cuerpo requiere dedicar gran parte de su energía al procesamiento y transformación de lo ingerido. Si la comida no es particularmente “amigable” a tu cuerpo, la energía requerida es enorme. Tanto así que te da sueño, te sientes pesado y te provoca no hacer nada por un buen rato. Sin entrar en detalles sobre nutrición y alimentación (ya que es un tema complejo), sí quiero comunicarte lo siguiente: si deseas optimizar tu energía y mantener consistentemente los niveles necesarios de vitalidad para lograr tus objetivos, es importante elegir conscientemente lo que comes.

Es impresionante cómo a veces cuidamos más lo que damos “de comer” a nuestro carro que a nuestro propio cuerpo. La gasolina del octanaje equivocado le restaría potencia al motor y el aceite de mala calidad puede disminuiría la vida del mismo. Tu cuerpo está compuesto de millones de diminutos motores energéticos de los cuales depende tu vida y tu capacidad de estar en acción: tus células. Ellas también requiere de la “gasolina” del octanaje adecuado y del “aceite” que les permita funcionar en óptimas condiciones. Sin embargo, hay quienes poco les importa lo que ingieren. Lo que comes no es inocente; tiene un impacto sobre tu bioquímica y en última instancia sobre tu vitalidad.

¿Qué es más valioso, tu carro o tu cuerpo? ¿Cómo es la calidad de la “gasolina” que le suministras a tu cuerpo?

12. Haz ejercicio físico.
El ejercicio ayuda a fortalecer tus órganos y a mantener tus sistemas internos funcionando en óptimo estado. Si haces ejercicios adecuadamente, después de hacerlos te sentirás con más energía. A veces me he sentido cansado y a punto de postergar mi sesión de pesas. Pero una vez que las hago, siento cómo vuelve la energía a mi cuerpo. Prueba qué ejercicios te sirven para despertar tu vitalidad y empléalos como un recurso para mantener tu salud y energía en alto.

13. Asegúrate un descanso de calidad.
Para tener más energía, a veces lo que necesitas es parar un rato. Es lógico: al descansar te recuperas de la energía perdida. Cuida que tu sueño sea reparador. Si no lo es, busca hacer cambios en tu ambiente que te ayuden a lograrlo. Puedes hacer más oscuro tu cuarto, comprar unas mejores almohadas o abrir las ventanas para mejorar la ventilación. Para un sueño reparador, es importante ayudar a que la mente “se duerma” al son de tu cuerpo. Procura no ver programas de alto impacto visual ni psicológico justo antes de dormirte. Así como quizá en la mañana necesitas de unos minutos para “calentar tus motores”, asegúrate también un proceso para ir bajando las revoluciones mentales antes de dormir.
Desconéctate del día. Ya lo que podías hacer hoy lo hiciste. De haber quedado algo pendiente, no lo puedes resolver sino hasta mañana. Por lo tanto, suéltalo. Déjalo tranquilo y más bien, conéctate con aquello que puede inducirte emociones placenteras antes de caer en tu mundo onírico. Para esto, puedes hacerte estas preguntas cuando ya te encuentres acostado y con las luces apagadas: ¿Qué he disfrutado hoy? ¿Cómo este día ha contribuido al logro de mis metas? ¿Qué he aprendido hoy? ¿Qué he dado hoy? ¿De qué puedo estar agradecido? Y dulces sueños…

14. Estimula tus sentidos.
Luz y colores… música… agua… olor a canela… brisa tocando tu piel. Estimular tus sentidos incrementa tu energía. Puede ser tan simple como prender una luz; o mejor aun, salir para permitir que el reflejo de la luz solar estimule tus ojos. Prueba escuchar una música que te inspire o tómate un vaso frío y refrescante de agua o jugo de frutas. Inspira un aroma estimulante o permítele a tu piel ser estimulada con sensaciones que te ayuden a elevar el nivel de alerta. En definitiva, cosas tan sencillas para despertar tus sentidos como echarte agua fría en la cara, pueden hacer una diferencia positiva en un momento en el cual sientes que tu energía va en picada.

15. ¡Hidrátate!
6 a 10 vasos al día es lo recomendado por los médicos. Deepak Chopra sugiere que cargues contigo en todo momento una botella de agua con el objetivo de tomar sorbos cada 20 a 30 minutos durante todo el día. Tu cuerpo está compuesto en un 70% de agua. No es sorpresa encontrar que depende de este preciado líquido para funcionar en excelentes condiciones. Cuando tu cerebro dispara la sensación de sed, ya es tarde: tu cuerpo está en proceso de deshidratación. Y cuando esto sucede, tu energía cae. No dependas de la señal de sed para ingerir agua. Más bien desarrolla el hábito de ingerir este líquido continuamente durante el día. Claro que irás más frecuentemente al baño, pero estarás limpiando tu organismo y manteniendo su nivel de energía.

16. Conéctate con la naturaleza.
La ciudad donde vivo, Caracas, está cercada en su lindero norte por unas hermosas montañas a las cuales se les conoce con el nombre de “El Ávila”. Prácticamente desde cualquier punto de la ciudad puedes observar la majestuosidad de estos cerros. Al contemplar la verde silueta de sus picos en contraste con el azul intenso del cielo, inmediatamente mis pulmones se ensanchan para respirar profundamente y mi energía surge. Imagino que algo similar debe sucederte a ti cuando entras en contacto con la naturaleza, como por ejemplo al darte el regalo de observar y sentir un hermoso paisaje. La naturaleza proyecta una magia que penetra en ti, estimulando tus sentidos y llevándote a pensamientos con altas dosis de inspiración. Las olas rompiendo en la costa; las bandadas de pájaros surcando el cielo al atardecer; el rozar de la fresca brisa en tu rostro; el aroma de las flores; el cantar de los grillos; los hermosos colores naranja de las nubes cuando el sol baja.

¿Cuándo fue la última vez que realmente te conectaste con la naturaleza? ¿Qué estás esperando para repetirlo?

17. Toma tiempo para estar solo.
En ocasiones necesitas recuperar tu centro. ¿No es cierto? Me refiero a regalarte un momento para estar solo y asentar tu mente y emociones. Para reflexionar, dejarte sentir y reconectarte con lo que es más importante. O simplemente, para encontrar respuesta a preguntas acuciantes en la sabiduría del silencio. Me refiero a realmente estar contigo, no con el televisor y ni siquiera con un libro. Sólo con tus pensamientos y tu sentir. Del silencio surge lo que quieres decir. De la calma brota lo que has de hacer. Al estar quieto haces posible el reencuentro con tu ser. Para. Calla. Céntrate. Déjate estar, déjate ser. Es en el silencio cuando mejor puedes escuchar tu intuición; es en ese espacio que puedes reencontrar tu centro, tu norte, tu esencia, tu profundidad, tu poder.

Por tres minutos, deja de leer y permítete estar en silencio. Simplemente… Respira. Siente. Y desde el silencio… vuelve a surgir para actuar tu verdad.

18. Conéctate con la energía de otras personas.
Como dice mi amigo y excelente conferencista Eduardo Martí, hay personas que son desagüe, mientras otras son fuente. Desagüe son quienes al entrar en contacto contigo, te dejan con menos energía de la que tenías antes. Son personas demandantes, muchas veces negativas, cínicas. ¿Conoces a alguien así? Fuente son quienes te surten de nuevas energías. Son individuos por lo general positivos y entusiastas quienes además muestran un genuino interés por ti. Cuando sales de estar en su compañía, te sientes como con las pilas recargadas. Las personas con quienes te rodeas impactan tu energía. Cuida de quién te acompañas y particularmente, cuando sientas la necesidad de elevar tu vitalidad, busca a las que son fuente. Claro está, ellas estarán ahí para ti en la medida en que tú también seas más fuente que desagüe.

19. Logra una meta o cierra un ciclo importante.
Ayer por la noche estaba revisando mi lista de metas para la semana que está terminando. Comencé a marcar aquellos resultados que había conseguido generar durante la semana. Cada vez que reconocía el logro de una de mis metas, sentía que mi energía aumentaba. Es extraño, pero el sólo hecho de hacer la marca de “completado” pareciera disparar un chorro de endorfinas en nuestro cerebro. Tanto así, que a veces le agrego cosas a mi lista de resultados y acciones para mi día o semana que no tenía inicialmente, pero que ya he hecho. Con sólo marcarlo como completado, experimento una inyección psicológica de energía. Cuidado: ¡Completar tus metas puede llegar a ser adictivo!

20. Libérate de algo.
Tu energía puede estar siendo consumida por personas, situaciones o incluso metas que no están alineadas con tu visión de vida. Metas del tipo “yo debería”. Asuntos o conversaciones pendientes. Eso que aun no has resuelto pero lo cual continúa saltando a tu memoria. Situaciones que no son como quieres pero has estado tolerando, a costa de tu propio bienestar. Ideas sobre proyectos o actividades que quieres realizar, pero sobre las cuales no has hecho nada todavía. Puede ser una memoria, un ciclo que permanece abierto, la idea para la cena de la próxima semana, lo que no te agrada de otro o el producto que estás por lanzar al mercado. Todo esto consume energía. Imagina que tu mente tiene 100 unidades de atención. Estas unidades representan tu capacidad de asignar una porción de tu energía mental para procesar o tan sólo recordar algo. En la medida en que esas unidades se dispersan al tener presente muchas cosas en tu cabeza, tu energía mental disminuye. Imagina el siguiente inventario mental:
  • 20 unidades de atención asignadas a las cosas pendientes.
  • 12 unidades atrapadas en los pensamientos sobre la conversación que aun no te has decidido tener.
  • 14 unidades enfocadas en lo que estás tolerando de tu compañero y ante lo cual no has llegado a un acuerdo.
  • 18 unidades encargándose de alimentar tu miedo ante el reto que estás por asumir, pensando en lo peor.
  • 19 unidades ubicadas en procesos de pensamiento agotadores sobre cosas fuera de tu control.
  • 3 unidades fijadas en el recuerdo del bombillo del pasillo que tienes por cambiar (por cierto, esto me recuerda que tengo que…)
¿Cuánto te queda? ¡Apenas 14 unidades de atención para dedicarle al disfrute de tu vida y el logro de tus metas! Suelta. Libérate. Identifica qué le está restando a tu energía y no te está agregando valor. Escríbelo. Decide. Actúa. Bota. Resuelve. Negocia. Olvida. Acepta. Al hacerlo recuperarás energía y aumentarás tu capacidad de enfocarla en lo que te permita lograr mayor satisfacción y productividad.

viernes, 14 de septiembre de 2012


La alimentación en la nueva energía y los niños espirituales

Estamos en un momento de gran cambio energético y espiritual en todos los niveles. Y esto es algo que fácilmente se puede ver en los nuevos niños espirituales. Estos niños tienen características especiales que nos superan con creces a los adultos: son sensitivos, psíquicos, altamente amorosos, espirituales, inteligentes…
En muchas ocasiones los padres de estos niños se preguntan en qué forma pueden ayudarles para potenciar estos atributos que tienen o no bloquearlos. Una de las variables más importantes en la educación y crianza de niños espirituales es la alimentación y la educación para una nutrición adecuada.
Existe mucha información sobre nutrición, muchas veces la información está basada en información vieja, a veces basada en fuentes científicas, pero la mayoría de las veces en fuentes con intereses comerciales. Esta información final suele carecer de la visión espiritual, al estar basada sólo en principios 3D. Es importante comer con consciencia, escuchando nuestra sabiduría interna y sabiendo lo que comemos, no solo a nivel de estructuras materiales tridimensionales (proteínas, vitaminas, lípidos), sino también a niveles que la ciencia no puede contemplar. Y me estoy refiriendo a energías sutiles, a niveles de la 4D o superiores.
Entramos en una etapa en la que la mayor parte del alimento va a estar muy contaminado, de muy sutiles maneras. La mayoría de las personas no somos capaces de discriminar entre comida envenenada, o comida limpia. La envenenada no tiene porqué sentirse mal, sino a muy largo plazo, es un envenenamiento sutil, que afecta incluso a nuestros genes. Un niño espiritual, bien educado en la conciencia del alimento es capaz de sentir rechazo automático por estos alimentos contaminados.
La mayor parte de los alimentos más contaminados, química y energéticamente son de origen animal. Estos alimentos son muy fáciles de ensuciarse, y actualmente es difícil en esta civilización moderna conseguir una carne de buena calidad energética y químicamente hablando.
Niños vegetarianos
Por lo dicho anteriormente, la ingesta de carnes debe de evitarse en todo lo posible en niños espirituales. Las carnes (por supuesto incluyendo el pollo) provienen de animales con un cuerpo emocional muy fuerte.
Cuando el animal es matado, el cuerpo emocional recibe el impacto emocional del miedo y el susto de la muerte violenta. Este impacto se mantiene unido a la carne hasta que ésta se deshace. Esto significa que todo producto cárnico mantiene las emociones del animal mientras éste era matado, y también las emociones de su cautiverio. Hasta el punto de que un niño espiritual, cuando toma la carne, puede perfectamente revivir la muerte del animal e incluso relatar cómo fue esta muerte.
Pero no sólo en las carnes ocurre esto, sino que en algunos pescados, como el atún y el salmón, porque también tienen cuerpo emocional y reviven muy fuertemente los impactos emocionales.
Nosotros somos lo que comemos. Cuando tomamos restos de un animal que ha muerto, también somos esa muerte, la revivimos y la sentimos. El cuerpo emocional de aquel animal se une al nuestro y esta unión es tan fuerte que consigue que aquellos niños que nacen sin miedo, aprendan el temor, el susto e incluso la ansiedad que se vive ante la muerte, o el miedo al cautiverio.
Cuando un niño espiritual toma alimentos cárnicos, realmente su vibración está descendiendo a prácticamente 1/3 de todo su potencial. Su aura decrece y los colores de su aura se van ensuciando poco a poco, quedando con tonos grisáceos, oscuros en algunas zonas. La pérdida de contacto con ciertas realidades, al no ser capaces estos niños de evitar esta tendencia por imposición social, hace que la conciencia del niño se vea oscurecida, perdiéndose parte de sus potenciales, que quizás algún día pueda recuperar cuando tome conciencia de la “trampa” a la que ha estado sometida desde su infancia.
Falsos mitos
Escucho en muchas ocasiones que “a los niños les encanta la carne”, y realmente es así, pero se refiere a esos niños que han sido acostumbrados desde la más temprana edad a tomar carne casi cada día. Por ejemplo, empezando ya desde muy tierna infancia con papillas que ya contienen carnes o pescados. Al acostumbrarse los niños tan pronto a esta emoción de la muerte del animal y a estas visiones, su mente acaba marginando esta experiencia y niegan (al igual que un adulto) que esto pueda ocurrir y se centran, tal y como les enseñan, en el “sabor”. Así los niños son acostumbrados desde muy pequeños a los sabores fuertes, a los azúcares, a los productos muy salados, y olvidan la esencia de la alimentación, que es la nutrición.
La fuerte presión social es la responsable de esta “resignación” de los niños, que acaban adaptándose muchas veces porque necesitan del afecto y el cariño de sus familiares, y más adelante, en la adolescencia, de sus amistades.  
Carnes y parásitos etéricos
Pero eso no es todo: cuando los alimentos cárnicos han sido preparados con mezcla de varios animales, el resultado puede ser muy negativo. Al triturar la carne también se tritura el cuerpo emocional y etérico, y al mezclarlo con otros animales se está mezclando una “masa” etérica y emocional de vibraciones muy bajas, vibraciones enteras de muerte, miedo, desesperación… A esta masa se adhieren de forma natural pequeñas entidades o parásitos que se alimentan de bajas pasiones o de cuerpos emocionales muy enfermos.
Esto hace que cuando una persona se alimente de estos productos, hablamos de salchichas, hamburguesas, ciertos embutidos… esté alimentándose también de estas pequeñas entidades que lo que van a hacer, poco a poco, esdebilitar los cuerpos sutiles energéticos de la persona. En caso de que sea un niño quien esté ingiriendo estos productos, se acelera este debilitamiento pues sus cuerpos sutiles son más pequeños. Así, en solo unos días se puede ver cómo el cuerpo emocional de un niño que se ha alimentado de hamburguesas, se empobrezca y se dañe en gran parte, y no se forme adecuadamente.
También decir que el cuerpo energético de un niño no está preparado para la adecuada asimilación de carnes hasta los 2 años de edad. Esto significa que cuando un niño menor de 2 años come carne,  está bloqueando el crecimiento normal de su cuerpo emocional, mental y etérico.
El nuevo ADN y la alimentación
El sistema dealimentación actual es de muy vieja energía, y no permite un verdadero desarrollo ni crecimiento interior. Este sistema está basado en el sufrimiento, en las bajas vibraciones, y en la gula. Se trata de apaciguar un instinto de supervivencia como es el hambre, llenando el estómago de forma desmesurada, porque hablamos de un hambre feroz, animalesca, debido a nuestra parte ADN de animal que aún conservamos, pero que tiende a desaparecer en los nuevos niños.
Genéticamente, en la vieja energía estábamos codificados para necesitar alimentos animales y desearlos. Este tipo de malformación genética ha hecho que durante muchos siglos las personas continúen estancadas en esta vieja vibración. En la nueva energía, y más en los niños configurados con un nuevo ADN bastante más limpio, no existe lo carnívoro, ni entre los humanos ni en la naturaleza. Todo esto tiende a desaparecer, los niños ya vienen con un sistema genético preparado que en muchas ocasiones les permitirá incluso sobrevivir sin alimentos físicos, nutriéndose de energía solar o pránica.
Aquellas personas que están en un proceso de despertar son conscientes de la necesidad de comer con conciencia, de dejar la alimentación cárnica y la gula a un lado, de pasar a un nivel de nutrición superior para continuar en su proceso de ascensión. Sabiendo esto, ¿por qué vamos a seguir alimentando a los niños con algo que sabemos que no es adecuado ni para ellos ni para el planeta?
Conclusiones
A nivel energético, la ingesta de productos cárnicos elaborados (la mayoría de los actuales son así) es extremadamente dañina. Los niños, además, se acostumbran a esta densidad de emociones y a mantener un cuerpo etérico desgastado y acaban por olvidar el verdadero sentimiento de rechazo que estos productos les producen de forma natural.
Cuando la ingesta de carne ya es habitual en un niño, éste puede incluso perder gran parte del contacto con los seres vivos, con los devas de la naturaleza y lo más sorprendente, puede aprender el miedo y la muerte como algo propio.
No debemos permitir que los nuevos niños espirituales se contaminen con estas bajas vibraciones. Respetemos el deseo de muchos niños que prefieren no comer carne, a los que muchas veces se les obliga a “convertirse” a esa línea de alimentación.