EL ARTE DE VIVIR!!!

En la vida todo es arte, o al menos así lo he sentido siempre. Cada cosa, cada detalle, precisa la mirada de un artista. El simple hecho de movernos requiere de gracia, de una gracia especial. No es igual si caminamos como autómatas, que si nos deslizamos como gacelas. El sencillo acto de sorber un vaso de agua por ejemplo, será muy diferente si lo hacemos sintiendo cómo corre por dentro nuestro, y percibimos la diferencia entre antes de tomarla y después, o contemplamos el cristal de la copa haciéndolo jugar con las luces que nos rodean, todo, absolutamente todo, es arte. En fin, podría seguir Ad Infinitum, pero esta vez sólo quise compartir la idea que tengo. Claro que si profundizamos, vivir es todo un arte!. Aprendí a sanarme y a sanar, eso también es Arte. Existen mil y una vicisitudes y maravillas en la existencia, a través de las cuales debemos aprender a movernos con arte precisamente, tantas, que me asombró encontrar disponible el título.

SEAN TODOS USTEDES MUY BIENVENIDOS!!!

PARA ESTRENAR Y FESTEJAR ESTE AÑO, ESTÁ EN AMAZON, UNO DE MIS ÚLTIMOS LIBROS: "CHISPAS DE LUZ" CONSIDERO QUE RESULTA IDEAL PARA QUIENES VISITAN ESTE BLOG. ¡QUE LO DISFRUTEN Y SAQUEN TODO EL PROVECHO DE ÉL! GRACIAS! QUIEN DESEE COMUNICARSE CONMIGO: luzdecristalazul@gmail.com

ADVERTENCIA

Todos los mensajes aquí expuestos son para el crecimiento espiritual. El discernimiento personal es un requerimiento para leerlos. Si no resuenan con su corazón, deséchelos.

miércoles, 31 de diciembre de 2014

MENSAJE DE FIN DE AÑO Y COMIENZO DEL NUEVO

 

Siempre es muy grato recibir los buenos deseos de gente cercana, y darlos, para mí, es aún más grato.

Deseamos tantas cosas buenas, necesarias, hermosas...

Sin embargo, muchas de ellas (sino todas) dependen de nosotros. Somos quienes pueden llegar a transmutar lo que sea, con la actitud correcta.

En mi experiencia de vida, para tener realmente un buen año, es fundamental no quejarse. Todo aquello en lo que ponemos nuestra energía, se sabe que tiende a aumentar. ¿Para qué acrecentar aquello que nos disgusta?, no es necesario, ¿verdad?

Otra cosa importante, es utilizar ese caudal energético que hubiésemos malgastado, en focalizar aquello que queremos. Démosle alas a nuestros anhelos más importantes, y usemos el motor de nuestra voluntad para convertirlos en realidad.

Al conocer mejor las maravillas de la Naturaleza y de la Vida, surgió espontáneo en mí, el agradecer por cada cosa y por todo. Me di cuenta que cuando agradecía de corazón, todo se tornaba más fácil, fluía sin escollos, era pura armonía.

Tuve que “perdonar” a varias personas en mi vida, y ahora sonrío, pero cuando me tocó hacerlo por mi propio bien, no fue sencillo. Me habían herido tanto, tanto, que tuve por años, el alma desgarrada. Cuando al fin estuve preparada y logré hacerlo, qué liviandad, qué gozo, cuántas maravillas me estaba perdiendo antes de hacerlo!

Poder perdonar es un enorme bien que nos hacemos a nosotros mismos.

Y por último, si hay algo que nos prepara mejor para tener un sano, hermoso y muy feliz año, es el poder dar. Dar y dar. Dar en todo, en amor, en conocimiento, en tiempo, en bienes materiales, en todo. Fue extraño darme cuenta que cada vez que daba, la más feliz era yo. Hasta que comprendí que la separación es un engaño, una ilusión absoluta, que estamos unidos, y en ese comprender, supe que me estaba dando a mí misma.

En realidad cuando comencé a escribir, no tenía mucha idea de cómo iban a ser mis palabras, sólo deseaba compartir con ustedes que son mis amigos, mi familia, un poco de mi sentir.

Que disfrutemos el mejor año de nuestras vidas!!! 

sábado, 27 de diciembre de 2014






“ En un cristal tenemos la clara evidencia de la existencia de un principio vital formativo, y aunque no podamos entender su vida, un cristal es, no obstante, un ser vivo “

Nikola Tesla, 1900

Nuestro hogar, su estado y decoración son un reflejo de nuestro propio estado interior o del grupo de personas que en él residen. Colocando las gemas de forma estratégica, pueden equilibrar las energías y las emociones. Además de ofrecer protección y limpieza, van a extraer la energía negativa y restablecer el flujo energético.

Dentro de nuestra casa nos encontramos con una gran cantidad de elementos que la integran, los cuales van a emanar energías de distintos tipos: muebles, lámparas, plantas, mascotas, la luz de los distintos espacios, estado de ánimo y energía de los habitantes de la casa. Este conjunto de circunstancias van a conformar el campo energético específico de nuestra casa, que va a derivar en un buen o mal feng shui.

Los minerales nos van a permitir equilibrar todas las energías, potenciando algunas zonas y suavizando otras en función de lo que haga falta.

Si colocamos las piedras y cristales de una forma estratégica ayudan a equilibrar energías y emociones.


Los cristales irradian energía. Y a esa vibración podemos utilizarla para crear y manifestar propósitos e intenciones a nuestro alrededor. Esto es posible porque al trabajar proyectando una energía específica, afectan positivamente el espacio en el cual se encuentran. 
Se trata de como utilizar cristales para proteger la energía de tu casa, fortaleciendo una vibración más saludable en tus espacios.

En nuestros hogares, podemos utilizar las propiedades de las gemas y cristales con diferentes fines: Protección, generación de abundancia, estimular las relaciones de las personas que viven allí y crear una energía de armonía y salud que potencie e inspire la energía de nuestros espacios.

Ágata: su  vibración emana armonía calmando el entorno.

Jaspe rojo: limpia la polución electromagnética y ambiental.

Citrino: la geoda de citrino atrae la riqueza, suerte y abundancia. Ayuda a disolver y transformar las energías trascendentes.

Selenita: en general es relajante. Su forma le produce mucha paz a las personas.

Esfera de cuarzo: armoniza todo el hogar. Aporta Chi yang soleado y natural.

Cuarzo rosa: su vibración transmuta las energías negativas y emana una energía que potencia la unión y el amor.

Fluorita: purifica y elimina todo tipo de toxicidad tanto de las personas como de los espacios y lugares.

Jade: se utiliza para limpiar los espacios de toda energía negativa, ya que purifica los ambientes.

Perlas: la tradición oriental dice que la perla atrae riqueza y suerte. Par ello se colocan en el noroeste de la vivienda; en el suroeste para atraer el amor; en el nordeste para favorecer el estudio y aumentar el conocimiento, y en el centro de la casa para estimular la armonía.

Pirita: llamada “piedra del hogar”, aporta bienestar y paz.

Sal marina: mejora la estabilidad y purifica el Chi, eliminando el Chi estancado y viciado. Absorbe además de las malas energías.

Cuarzo ahumado: aplicar sobre las líneas de presión geopáticas.

Malaquita: absorbe la contaminación del plutonio y protege contra las radiaciones de cualquier tipo. Debería ponerse en el hogar si la vivienda está cerca de una fuente de radiación nuclear natural.

También limpia la contaminación electromagnética y cura la energía de la tierra. Tiene una fuerte afinidad con la naturaleza.

Turquesa: disipa las energías negativas, limpia la bruma electromagnética y da protección contra los contaminantes ambientales.

Es recomendable colocar cristales en las ventanas.
 Al ubicarse allí, filtraran las energías negativas o bajas, actuando como barrera y elevando las energías saludables en tus ambientes. Además, serán filtrados por la luz natural y refractaran sus propiedades hacia todo el ambiente.

Utilizar  cristales de Cuarzo y Amatistas  para elevar la frecuencia energética de los ambientes. Como una de sus propiedades es la de potenciar y reforzar la espiritualidad, la intuición y la protección energética a través de reforzar nuestra conexión con la sabiduría superior, podemos ubicarlos en cualquiera de nuestros ambientes centrales como los comedores, el living, la cocina. Colocarlos en las ventanas para que trabajen como un escudo protector de las energías que ingresan a tus espacios. Además, de ser eficientes, resultan muy estéticos y embellecen el entorno.





                                           LUGARES DE TRABAJO

Usar un cristal de Ojo de Tigre y de Citrino en la zona del escritorio o el sector de la casa que utilizamos para estudiar y trabajar. En estos espacios, generalmente trabajamos para producir abundancia, creatividad, desarrollo personal y crecimiento económico a partir de nuestras capacidades. Estos cristales, aportan precisamente esas energías y   fortalecen la confianza en nosotros mismos recordando que si elegimos la actitud correcta y nos comprometemos con nuestros propósitos, somos capaces de generar toda la abundancia que deseamos para nuestra vida. Nuevamente, si existen ventanas en este ambiente, posiciona los cristales allí.

El lapislázuli se aconseja para personas con un trabajo creativo o que requiera buena expresión verbal.

Cuarzo citrino: purifica el ambiente, aclara la mente y potencia el desarrollo de nuevas ideas, al tiempo que facilita la concentración y el estudio.

Cuarzo: es aconsejable colocar junto al ordenador para que absorba las energías perjudiciales que éste emite.

Fluorita: lo mismo que el cuarzo.

Cuarzo ahumado: con la punta dirigida hacia el estudiante y colocado a medio metro de distancia, facilitará su capacidad de asimilación.





                                              DORMITORIOS

En las ventanas del dormitorio principal y las habitaciones restantes, utilizaremos cristales de Cuarzo Rosa, también ubicados en ventanas o en las esquinas. Estos cristales nos aportan serenidad emocional y templanza. Favorecen la comunicación amorosa y ayudan a sanar nuestras relaciones, reconectándonos con el amor verdadero. 

Son muy útiles, también, en casos de niños que tienen temor en las noches o dificultad para dormir en su habitación.El ámbar es una de las piedras más aconsejables. También podemos escoger una gema rosada o azul cielo. En caso de que el niño esté enfermo podemos usar gemas de color verde.

En la mesita de noche las más recomendadas son las de color azul, índigo o violeta como por ejemplo la amatista que nos aporta sosiego y el lapislázuli que nos induce a un sueño tranquilo.

Las piedras naranjas, rojas o negras no son adecuadas para la relajación.

En las habitaciones de personas mayores o enfermos el jade aporta longevidad, equilibra los órganos  y purifica el cuerpo. En el caso de sufrir pesadillas se puede utilizar un ónix bajo la almohada.

En una habitación de matrimonio el cuarzo rosa entre los cajones y en la mesita de noche para potenciar la vibración amorosa.

También podemos colocar una lámpara de sal ya que con la emisión de iones negativos hace que mejoren la respiración y el sueño.

Y, para reforzar nuestra protección de ambientes con cristales, podemos sumar una Turmalina negra en cada esquina que trabajará filtrando todas las energías residuales o bajas (Son aquellas, comúnmente, que llamamos “energías negativas”) y evitará que se acumulen en las paredes, protegiendo los ambiente y la salud general.





                                                           BAÑOS

En el interior del lavatorio se puede introducir un cristal de cuarzo redondeado o canto rodado y si lo colocamos en cualquier lugar del baño nos lo va a purificar y armonizará la atmósfera del mismo. También es aconsejable colocar  por el baño gemas de tonalidades celestes o verdes, como turquesa, jade o aguamarina.

A la hora del baño podemos introducir en la bañera una aventurina para relajarnos, o una piedra de color rosa si tenemos necesidad de tranquilizarnos y sentirnos más queridos. Si deseamos utilizar el baño para meditar y elevar nuestra visión interior, podemos optar por una amatista.







                                                                COMEDOR

Normalmente, el salón comedor es el espacio dentro de un hogar donde solemos pasar más tiempo y por ello es importante que exista una buena vibración que armonice y equilibre la convivencia.

Cuarzo citrino: limpia las vibraciones de la atmósfera y facilita la convivencia aportando a su vez alegría. El cuarzo citrino es un poderoso limpiador y regenerador. Genera calor, energética y altamente creativa ya que incorpora el poder del sol. Absorbe, transmuta, disipa y conduce a tierra la energía negativa, es un muy buen protector para el entorno, es uno de los cristales que no necesita limpieza. Es un buen protector del aura ya que actúa como sistema de señales anticipado para poder emprender acciones protectoras.

Cuarzo rosa: potencia el amor entre personas.

Agua marina: aporta paz y tranquilidad. El aguamarina es una gran estabilizadora, por lo que ayuda a las personas con dificultades de expresión y facilita el diálogo. Refuerza el campo magnético y trae buena suerte. Es la piedra de la verdad. Favorece la apertura del 5º chakra y potencia la comunicación con nuestro ser .

Selenita: ideal para los salones, ya que su energía protege y aporta paz.

Cristal de cuarzo: es un comodín cuyos amplios beneficios se prestan especialmente en los salones y es uno de los mejores limpiadores y neutralizadores de las energías negativas y de las radiaciones nocivas (televisión, ordenador, etc…). Si sostemenos un cristal de cuarzo en la mano, dobla el campo biomagnético, además genera electromagnetismo y disipa la electricidad estática. Si disponemos de un grupo de cristales de cuarzo o una drusa podemos recargar con ella todas nuestras piedras.

En la casa se crea un ambiente sano y limpio lleno de energía positiva que contribuye a la relajación y la paz en el hogar.

Cualquier talla es válida para estas aplicaciones, pero la pirámide y la esfera son, por su forma de irradiar energía, las más interesantes. Poniendo una esfera en la mesa de trabajo absorberá la energía negativa e incrementará la creatividad y la inspiración.

Este mineral nos ayuda a pensar positivamente.


Recordar ventilar diariamente los espacios para ayudar a limpiar la vibración y permitiendo que la casa se recargue y se sane a través de la luz solar. Los espacios que nos rodean nos representan y nos afectan. Por eso, debemos trabajar para embellecerlos y mantenerlos con una energía saludable y alineada a los propósitos que establecemos para nuestra vida diaria.

jueves, 18 de diciembre de 2014

Jamás me cansaré de decirles, la importancia que tiene el agradecer.



“Gracias”, la palabra que une al Cielo y la Tierra

La gratitud genera felicidad, eleva tu estado de ánimo y mejora tu salud física, mental, emocional y espiritual. Sentirse agradecido da valor a tu existencia y te trae más regalos. Dar gracias por lo que Dios, el universo y los ángeles nos entregan, nos abre las puertas a la posibilidad de recibir más y en consecuencia a atraer lo que aun no tenemos. Es importante empezar cada día con una oración de agradecimiento. Una afirmación sencilla como: “Gracias Dios, Gracias ángeles porque el día de hoy todo está cubierto”, te aporta la tranquilidad necesaria para arrancar positivo y con muchas ganas cada mañana.
Por medio de la gratitud, se forma una base sólida para construir una vida armoniosa, abundante y consciente. Está demostrado que enumerar las bendiciones con las que contamos a diario, reduce el estrés y la ansiedad. Muy sabio es el proverbio francés que cita que la gratitud es la memoria del corazón.  De manera que establece una práctica regular de gratitud. Hoy mismo crea una lista titulada: “Gracias Dios por:” e incluye todo lo que tienes por agradecer. A medida que encuentres nuevos motivos, añádelos. Cada vez que desees levantar tu estado de ánimo, re-lee tu lista y nota como tu espíritu se eleva de nuevo.
Un acto emanado de la gratitud es siempre beneficioso. Además todo aquello en lo que nos enfocamos, crece. De manera que centra tu atención en cada persona que aprecias y cada cosa (aunque sea pequeña) por la que te sientes agradecido: tu familia, tus amigos, tus posesiones. ¡El universo te enviará mas bendiciones similares!
La gratitud es el arte de saborear la vida. Además tiene la virtud de darle sentido al pasado, paz al presente y crear una mejor visión del mañana. Agradecer incrementa la intensidad y el gozo por vivir. Mientras la desilusión, el descontento y la insatisfacción estrechan la vida, la gratitud la expande.
Agradece a Dios por todo lo que hoy ya tienes, por lo que te ha otorgado cuando se lo has pedido y también, aunque te parezca raro,  se agradecido por aquellas plegarias que aparentemente no fueron “escuchadas e ignoradas”. Todos en algún momento de nuestras vidas nos hemos quejado de que no recibimos lo que pedimos y alguno hasta se habrá enojado con Dios. De seguro fueron peticiones desatinadas que sencillamente no nos convenían, no eran para nuestro bien y el de las personas que amamos.
El decir “gracias” no debe ser una mera expresión de formalidad convencional. Se sincero al dar y recibir gracias. El buen agradecimiento debe partir del corazón, se debe sentir gozo. Agradecer es también una manera de dar. Agradece siempre independientemente de lo que recibas. No esperes algo a cambio. Puede suceder que no encuentres la misma respuesta en la otra persona. Si te dan un regalo, alégrate, recíbelo con gusto y demuestra tu gratitud expresando algo como: “Muchas gracias por haber pensado en mi, por haber tenido el tiempo y la disposición para comprarme algo tan bonito”. Y es que no sabemos agradecer. Casi que por costumbre muchas personas pronuncian palabras como: “¡Qué pena! No tenías por qué comprarme nada”
Si hay un área en la que la gratitud es casi que imprescindible es en el de las relaciones interpersonales.  El agradecimiento libera,  permite el desapego, la aceptación de las cosas y facilita el perdón. Puede convertirse en una verdadera bendición para uno mismo y para otros; purificando la atmósfera de nuestras relaciones  y sanando situaciones difíciles.
El orador francés Oliver Manitara afirma que la palabra “gracias” tiene el poder de abrir la conciencia y despertar a la verdadera riqueza. Aquellos que saben dar las gracias aun en medio de circunstancias complicadas, demuestran su potencial interno y su conexión con una conciencia superior.
Mantener conscientemente pensamientos de gratitud se asemeja a la siembra de buenas semillas. Uno las cultiva y el universo por su parte se encarga de transformarlas en una cosecha maravillosa que se traduce en bienestar en nuestra vida.
Para terminar, Osho, filósofo y maestro espiritual hindú, decía: “no es convertirnos en poseedores de personas y cosas lo que nos proporciona alegría. Úsalas sencillamente como regalos del universo. Si están disponibles, aprovéchalas. Cuando no lo estén, disfruta la libertad de no tenerlas”. Recuerda que nada nos pertenece. Ni siquiera el cuerpo, los pensamientos y nuestros deseos. Tanto si vives en una casa lujosa como en una modesta, agradece y disfrútala. Agradecer marca la diferencia. Venimos al mundo con las manos vacías y partimos igual. Así que disfrutemos y agradezcamos mientras estamos aquí.
Martha Muñoz Losada

viernes, 12 de diciembre de 2014





“La necesidad de amar” – Osho

“Esta es mi percepción, Si eres infeliz, encontrarás a alguien que es infeliz. La gente infeliz se siente atraída por la gente infeliz. Y está bien, es natural. Está bien que la gente infeliz no se sienta atraída por la gente feliz; de lo contrario, destrUiría su felicidad. Está perfectamente bien. Sólo la gente feliz se siente atraída por la gente feliz. Sólo una persona amorosa – alguien que ya es amoroso – es capaz de encontrar la pareja adecuada. Los iguales se atraen. Las personas inteligentes se sienten atraídas entre sí; las personas estúpidas se atraen mutuamente.

Te conectas con personas de tu mismo nivel. Así que lo primero que hay que recordar es: una relación que se ha originado en la infelicidad se volverá amarga. Primero sé feliz, alegre, celebra y sólo entonces encontrarás otra alma que esté celebrando y habrá un encuentro de dos almas bailando juntas y una danza maravillosa surgirá de ahí. No pidas una relación debido a tu soledad, no. De ser así, te estarás moviendo en la dirección equivocada. Entonces estarás utilizando a la otra persona y estarás siendo utilizado por ella. ¡Y a nadie le gusta ser utilizado!. Cada individuo es un fin en sí mismo. El utilizar a alguien es inmoral.

Primero aprende a estar solo. La meditación es una forma de estar solo. Si eres capaz de ser feliz cuando estás solo, habrás encontrado el secreto de la felicidad. Entonces serás capaz de ser feliz en pareja. Si eres feliz, entonces tendrás algo que dar, que compartir. Porque cuando das, también recibes; no al contrario. Entonces surge la necesidad de amar a alguien. Normalmente tienes la necesidad de ser amado por alguien. Es una necesidad equivocada también. Es una necesidad infantil; denota tu inmadurez. Es la actitud de un niño. Nace un niño. Naturalmente, el niño no puede amar a su madre; no sabe qué es el amor y no sabe quién es su madre ni quién es su padre. Está absolutamente indefenso. Su ser no está todavía integrado; no está formado, no es uno todavía. Es sólo un potencial. La madre tiene que amarlo, el padre tiene que amarlo, toda la familia ha de volcar su amor en él. Ahora él aprende algo: que todos deben amarlo. Él nunca aprende que debe amar. Ahora el niño crecerá, y si permanece estancado en esta actitud de que todos deben amarle, sufrirá por el resto de su vida. Su cuerpo habrá crecido, pero su mente permanecerá inmadura. Una persona madura es aquella que descubre su otra necesidad: la necesidad de amar a alguien. La necesidad de ser amado es infantil, inmadura. La necesidad de amar es madura. Y cuando estás listo para amar a alguien, sólo entonces, puede surgir una relación bella. ¿Es posible que dos personas en una relación amorosa se dañen mutuamente?» Si, de hecho es lo que está ocurriendo en todo el planeta. El «ser bueno» es muy difícil.

Ni siquiera eres capaz de ser bueno contigo mismo. ¿Cómo vas entonces a ser bueno con alguien más? ¡Ni siquiera eres capaz de amarte a ti mismo! ¿Cómo vas a amar a otro? Primero aprende a amarte, aprende a ser bueno contigo mismo. Tus «santos religiosos» te han enseñado a no amarte, a no ser bueno contigo mismo. ¡Sé duro contigo! Te han enseñado a ser blando con los demás y estricto contigo mismo. Esto es absurdo. Yo te enseño que lo primero y más importante es ser amoroso contigo mismo. No seas duro, sé blando. Cuida de ti mismo. Aprende a perdonarte — una y otra y otra vez — siete veces, setenta y siete veces, setecientas setenta y siete veces. Aprende a perdonarte. No seas duro; no te enfrentes contigo mismo. Y así florecerás.

En ese florecimiento atraerás a otra flor.

Es natural.

Las piedras atraen a las piedras; las flores atraen a las flores. Entonces se crea una relación bella, con gracia. Si puedes entablar una relación así, tu relación crecerá, se convertirá en una oración; tu amor se convertirá en éxtasis y a través del amor conocerás lo divino.”
A través de Soy Espiritual
FUENTE EXTRAIDA (CAMINANDO CON LA VIDA) ELISHA...

domingo, 7 de diciembre de 2014


Nos hablaba de una gaviota que se atrevió a soñar.
Le interesaba ser ella misma, vivir intensamente, potenciar todos sus talentos y posibilidades.
No aceptaba la vida monótona y siempre igual de la bandada que sólo se atrevía a vuelos rastreros, sin alma, detrás de los desperdicios que arrojaban los barcos. Ella sentía en su alma el llamado de las alturas, la vocación de libertad.
Por atreverse a proponer una vida distinta, la aislaron, la dejaron sola, la tacharon de loca, la desterraron.
Juan Salvador, la pequeña gaviota, aceptó la soledad del aprender de nuevo,
la soledad de la búsqueda atrevida de mares nuevos, nuevos cielos, nuevos horizontes.
En lo profundo de su corazón adolorido, sentía que sus alas habían nacido para abrirse a la inmensidad de lo desconocido. Y se arriesgó. Tras muchos ensayos fallidos, un día se encontró surcando los altos cielos, azules, maravillosos, inmensos, con un halo de eternidad.
Y ese día entendió por qué y para qué había nacido gaviota. Palpó el vértigo de lo profundo, vivió la originalidad, la iniciativa, la creatividad.
Experimentó las honduras de la perfección: llegar hasta el final de lo emprendido, llegar hasta la raíz, el manantial de su propio ser.
Ya no se trataba tanto de buscar la libertad, como de ser libre. Y se entregó apasionadamente a ser ella misma, sin ataduras ni temores.
Pero Juan Salvador Gaviota seguía amando a los suyos a pesar de que lo habían desterrado.
Y decidió volver a la bandada para enseñarles que la vida podía ser algo mucho más interesante que comer
y disputarse los desperdicios de los barcos. Estaba seguro de que su empresa no iba a ser nada fácil, que de nuevo lo aislarían,
lo ofenderían, pues no estaban dispuestos a cambiar ni a escuchar tranquilamente que alguien les hablara de la necesidad de cambio.
No importaba que no lo comprendieran: con que una sola gaviota se atreviera a soñar y emprender un nuevo vuelo,
se justificaba su aventura. En el fondo de su corazón,
Juan Salvador Gaviota adivinaba que era imposible vivir intensamente su libertad sin intentar liberar a otros,
que la plenitud implicaba el servicio. Volvió sin prédicas ni alardes. Sólo trataba de ser una auténtica gaviota nacida para volar.
Poco a poco, algunas gaviotas jóvenes se fueron acercando a presenciar su vuelo vigoroso.
Y le pidieron que les enseñara a volar. No les importaba que la bandada los despreciara y expulsara.
Querían volar, experimentar otra vida, atreverse a ser libres. Y se atrevieron !. A vivir y a volar… A ser ellas mismas…



viernes, 21 de noviembre de 2014

«Come con conciencia: Un análisis sobre la moralidad del consumo de animales»

Ya se encuentra disponible en español el último libro de Gary Francione. 
Se puede comprar en la tienda de Amazon.

Selección energética sexual: ¿Debemos de dormir sólo con personas que tienen buena energía?

EL SEXO COMO EL ESCENARIO PROMORDIAL DE INTERCAMBIO DE ENERGÍA: TRANSMUTACIÓN, ALQUIMIA O VAMPIRISMO.

POR: ALEJANDRO MARTINEZ GALLARDO -

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“When you have proved that God is merely a name for the sex instinct, it appears to me not far to the perception that the sex instinct is God.” Aleister Crowley.
Al menos entre los hombres, y cada vez más también entre las mujeres bajo la cultura del bienestar sexual, la promiscuidad es percibida como algo deseable –ya sea porque se cree que el sexo es una fuente de salud o porque es vista como una marca de estatus (que satisface el deseo de ser deseado)… y entonces es necesario practicar. Coinciden revistas como Cosmopolitan con publicaciones científicas de las más alta seriedad: el sexo como ejercicio, como detonador de cócteles neuroquímicos de relajación y cómo lazo emocional, es una especie de grial de bienestar. Por otro lado, no ejercer una sexualidad activa, en una sociedad ya no sólo bombardeada de imágenes sexuales (espectros libidinales), sino también de la información que ubicuamemente confirma ese bienestar a través del sexo, se revela como una patología psicosocial –una presión de participar en el gran banquete secreto que en nuestros tiempos se publicita. Así para algunos esta ansiedad social parece no poder aliviarse sin sesiones maratónicas, de alto performance, con parejas que cumplan con el paradigma de lo sexy. El Eros, esa emanación celeste, se multiplica en el mercado y debe ser consumido (y consumado) por todos, todo el tiempo.
Con esta introducción no quiero acercarme a una especie de puritanismo, ni siquiera a una crítica de la saturación sexual de nuestra cultura y sus efectos, solamente ubicarnos, a manera de contrapunto, en un estado general de las cosas, no necesariamente exento de confusión. Sí, por supuesto, el sexo es una las actividades más importantes que existen en la vida de un ser humano –en un sentido biológico (y qué podemos decir que es superior a la biología), la más importante. Pero esto no significa que todo sexo es “bueno” –como si fuera un mecanismo que automáticamente generara esos neurotransmisores de la felicidad que todos estamos buscando– y no me refiero con esto al desempeño o la habilidad amatoria necesariamente. El caso es más complejo que, por ejemplo, hacer ejercicio y comer bien. Comer una zanahoria o hacer 20 lagartijas, generalmente producen resultados similarmente positivos. Tener sexo con una persona diferente o incluso con la misma en otro momento no suelen producir el mismo resultado. Aunque en la comida también pueden pulular una serie de fantasmas o psiquismos (como es el caso de algunos desordenes alimenticios), esta legión de fantasmas que alteran los resultados del experimento es mucho mayor en el sexo.  El coito casi nunca puede extirparse de la fantasía y de toda una carga de procesos mentales que en la más profunda intimidad de los cuerpos entrelazados parecen también compartirse. A la vez, aunque no sea fácil de cuantificar, los seres humanos contamos con un campo bionergético el cual se ve interferido por el contacto físico –nunca tanto con en el sexo, para bien o para mal. Así que tal vez podamos decir que las personas no son zanahorias (aunque estas también tengan codificado cierto campo energético).  Aquí aclaro que el hablar de que el sexo es un intercambio de energía –más allá de la energía que ganamos o perdemos a través del ejercicio físico durante el acto– es sobre todo una intuición basada en lo que experimentamos cotidianamente.  Se abre una puerta difícil de cerrar si creemos en esto: el sexo es el máximo escenario de intercambio de energía al cual puede acceder el ser humano, y de su aprovechamiento depende en buena medida su estado energético cotidiano. (Hay que recalcar que este intercambio de energía sexual no ocurre solamente en el coito sino en todo tipo de interacciones, y puede cultivarse de diferentes formas).
Se entreve aquí la posibilidad de llevar a cabo una selección sexual, de la misma manera que la evolución lleva a cabo una selección natural de lo más apto. Esta es una idea peligrosa, en tanto a que presenta una tentadora eugenesia erótica/energética. Podemos ir rápidamente del darwinismo a una versión de sexismo (imaginamos ya: sex energy nazis). ¿Sólo debemos de coger con personas con auras angelicales? ¿Copulemos sólo con individuos de grandes chakras abiertos, girando en el arrobo de la luz? O incluso, si no creemos en el crisol (melting pot) abierto de la bioenergía, pero comulgamos con la teoría de la epigenética (que sostiene que existe una transmisión de información genética que proviene del medio ambiente y de las experiencias que vivimos), ¿debemos solamente  de dormir con personas genéticamente superiores, con supermodelos, y así parecernos a ellas?  ¿Sólo debemos de mezclar nuestros jugos corporales con personas sanas y bellas? (Y es que, ¿acaso no has visto operando una mimesis en movimiento, y las personas que están juntas se parecen?) Y nada como el sexo para hacernos como el otro. Este misma selección tiene una manifestación química. Algunos estudios sugieren que a través del olfato podemos detectar genes del complejo de histocompatibilidad diversos a los nuestros, lo cual en teoría permitiría una reproducción más efectiva (con menos riesgos de retrasos mentales y otras complicaciones). Por ejemplo, las mujeres que no están tomando anticonceptivos se ven atraídas por el sudor de un hombre que tiene una histocompatibilidad distinta. En el mundo de la bioquímica la diversidad reina. Otros estudios han demostrado que una mujer tiene mayor probabilidad de tener un orgasmo con un hombre de complexión simétrica –la simetría es un indicador de un sistema inmune más sano. Nuestro cuerpo, seamos conscientes de ello o no, comúnmente se encuentra realizando una selección sexual –pero diversos factores, que van desde el uso de hormonas o desodorantes hasta el bloqueo crónico de las respuestas instintivas (la falta de fluidez), hacen que estas señales generalmente se convierten en un ruido cognitivo que no logra articular la claridad erótica del impulso natural, propia de los ritmos telúricos. Pocas veces vivimos como animales, y dejamos que una energía erótica, como un viento (como un dios), nos arrastre –tal vez a copular con un desconocido que hemos visto en la calle, sintiendo el ardor de la flecha– pero lo cierto es que esto más que una sofisticación de la civilización es generalmente un embotamiento o una falta de sensibilidad.
sacredsexLo anterior puede colocarnos en una situación apremiante, especialmente si somos partidiarios de la diversidad y de la celebración democrática de todos los ámbitos de la existencia. Porque significa que existen personas que por diferentes razones no son dignas o al menos no tienen las cualidades necesarias para tener sexo con nosotros. Esto es una realidad, cruel y discriminatoria o no. Quizás debamos recordar que entre muchas especies animales son solamente un grupo selecto los que consiguen reproducirse –la mayoría de los miembros de la especie jamás tendrán sexo, muchos de ellos incluso perecerán en el intento (siguiendo la urgencia del género hacia un desfiladero). La reproducción, el sexo, es un privilegio en el mundo amimal. En la sociedad moderna, en la que hemos averiguado sus múltiples beneficios, parece ser un derecho (aquí las prostitutas sirven como los médicos, los sacerdotes y los abogados). Pero aunque copular sea  relativamente fácil de lograr para cualquier ser humano, quizás debido a un factor mental y espiritual hacerlo no necesariamente nos produce el bienestar ansiado. Por una parte el mundo del mass media y la sociedad del consumo hacen que para muchos la sexualidad este disociada de su propia realidad –entredevorada de una fantasía inalcanzable e insaciable. Por otro lado es posible que la sexualidad como cúlmen de la existencia  –en su fruta máxima de amor y erotismo– sólo pueda ser alcanzda a través de una cierta compatibilidad, de una cierta disciplina, de una cierta refinación energética. Y que de otra forma, en la carencia de lo anterior, es sobre todo experimentada como un fuego de petate, como un deporte extremo, como un deseo tantálico del fuego que es todo los fuegos.
Es probable que experimentemos la sexualidad en proporción directa a la energía y a la conciencia que logremos cultivar. Tanto en el plano mismo del acto sexual como en ls parejas que atraemos. Bajo esta luz, no resulta disparatado que muchas tradiciones esotéricas cultivaran un ascetismo sexual. Esto es más que un celibato, un entrenamiento de la mente y el cuerpo en preparación al acto sexual y al encuentro de la pareja (grooming); la virginidad entonces tiene otra acepción, más que la negación del acto sexual, es la afirmación de la pureza del cuerpo (el templo) para recibir la energía del género opuesto (la búsqueda de una eclosión, de un estado floral). Aquí se fusionan el arte de la seducción con la magia y el yoga… La búsuqeda de un estado de conciencia más elevado requiere de un estado de energía elevado, el cual a su vez requiere del cuidado, la lustración del cuerpo (que es el vehículo para la percepción de dimensiones más sutiles). Este cuidado corporal puede ser alterado y perturbado por otras energías, por improntas y formas de pensamiento ajenas; tener sexo con alguien es de alguna forma unirnos a la persona con la que tenemos sexo (al menos de que tengamos nociones de manejo de energía ligadas en algunos casos a la brujería).
Quizás sea oportuno recordar “las enseñanzas de Don Juan” , el legado recibido por Carlos Castaneda en su obra de antropología (o ficción). Ahí, el brujo yaquí le advierte en diversas ocasiones que para limpiar su energía y consolidar su esencia de “nagual”, Carlos debe recapitular y hacer una serie de ejercicios destinados a cortar los filamentos de energía que lo unen con sus parejas sexuales. Esta idea de “cortar” los lazos que nos unen (como si fueran un pozo energético común) a una pareja es una constante en diversas tradiciones ocultas. Sugiere que existen conexiones por las que fluye energía entre una pareja (o también entre padres e hijos), y explica por qué en ocasiones ciertas relaciones parecen tener un drenaje más allá de que las personas puedan estar alejadas. En un ámbito epigenético podmeos pensar que al tener sexo con una persona tenemos sexo con todas las personas con las que ha estado en menor grado de intensidad. Es difícil explicar científicamente como funciona esta aparente conexión a distancia entre dos personas que han estado en contacto íntimo. Podemos aventurarnos y decir que tal vez pueda operar un mecanismo de entrelazamiento cuántico, un principio de la física que señala que cuando dos partículas han entrado en contacto permanece una conexión entre ellas pese a que puedan estar separadas millones de kilómetros: hay una reacción inmediata al estado en el que se encuentra un fotón en ese otro fotón al cual ha estado ligado. Este mismo principio es la base de la magia simpática que practican numerosas tribus en todo el mundo.
Por otro lado el poder de la cópula, esa unión de espejos en la epidermis de la luz, no debe de ser subestimado. El mismo Don Juan, con su formidable y aterrador sentido del humor, le dice en alguna ocasión a Castaneda que él es el resultado de una cogida aburrida, y por eso debe de trabajar toda su vida para reestablecer su fuerza, encontrar su energía entera. Aleister Crowley realizaba “misas sexuales”, bajo cierta alineación astrológica y usando una serie de invocaciones para entrar en contacto con entidades de otras dimensiones (lo que él llamaba “el  santo ángel guardian”). Crowley famosamente rezaba en el momento del orgasmo, bajo el supuesto de que el “pequeño relámpago” potenciaba su intención. En el coito y en el instante del orgasmo confluyen la misma energía que dio origen al universo –podemos pensar, y esto puede ser un desafío y una responsabilidad, que el acto sexual es un fractal del Big Bang.
Mi forma de verlo es que (quizás como atavismo evolutivo de su función primaria) el sexo es siempre reproductivo. Evidentemente en muchos casos no se concibe un nuevo ser humano; pero siempre se conciben nuevos seres mentales (tulpas en el budismo). Lo sexual es lo que une a dos y hace un otro –y si bien esto no depende exclusivamente del coito, es ahí donde se vuelve más “creativo”, en tanto a que la intimidad, la cercanía de los cuerpos, permite una mayor fricción y fusión: un posible choque, una posible implosión de elementos. Si el ser humano es un pequeño universo, una especie de espejo de carne y luz condensada del cosmos, el paralelo entre el sexo sería con  las colisión de estrellas en el espacio. De estas colisiones estelares, sabemos hoy, se generan elementos pesados como el oro y la plata, los metales más preciados, símbolos de la elevación espiritual. En la energía de los opuestos que se arremolina se pueden gestar nuevos mundos, galaxias imaginales, paraísos secretos que pueden ser habitados aunque no tengan un lugar per se en el espacio material. De estos explosivos encuentros también se pueden gestar estrellas de la muerte, grandes agujeros negros, infámes cañerías y ductos de energía. Lo que parece ser indiscutible es que el sexo es la gran arena de intercambio de energía: puede ser un atanor, el sublime horno de la alquimia de todas las eras que transmuta el cuerpo en espíritu o puede ser el escenario de una profunda pérdida, grieta por la cual el alma se aleja del cuerpo.
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